Quiero morder las sórdidas esquinas,
el ansioso cuello de un amante imberbe,
tropezarme con las adversas dudas de la aurora boreal
y retozar en un impúdico suburbio de la ciudad.
No me interesa volar como mariposa traviesa e ir de flor en flor
o ser como tigresa en celo y rugir de amor.
Solo quiero atravesar la oscura noche hasta llegar a existir
y brillar en los ojos de un rostro infantil.
No me importa ir o venir
llorar, reír
brincar, cantar
copular o morir
cruzar las caóticas calles coronada por rayos fugaces
y dejar mis efímeras huellas en un pasado sin peaje.
Galopar como cebra sin hebra,
probar el lomo de un peculiar potro extraviado
y aparearme en un ritual sobrenatural
que me haga bramar hasta olvidar
Efímera
sábado, 7 de agosto de 2010
miércoles, 4 de agosto de 2010
Tonto amor de papel
En esta necedad por vivir al filo del abismo
entre el marasmo y la desesperación,
tus pasos ya no cortan el viento
despeinando mis más insignificantes anhelos.
Solo queda el vacío eco de un orgasmo ahogado,
un origami sin doblez,
tonto amor de papel.
Sin perdón ni olvido,
asfixiado en tu frío sarcófago,
desgañítate hasta la ronquez,
hasta despejar la luna de sombras
y limpiar estas torpes gotas de lluvia que empañan mi memoria,
en la ausencia de tu brutal sonido sobre mi cuerpo
empotrado entre tus manos.
Aléjate despacio y silencioso
adversamente descosido de mis absurdas abstracciones,
camina sin mirar para atrás
con tu sombrero que alberga el mundo al revés,
tonto amor de papel.
Efímera
entre el marasmo y la desesperación,
tus pasos ya no cortan el viento
despeinando mis más insignificantes anhelos.
Solo queda el vacío eco de un orgasmo ahogado,
un origami sin doblez,
tonto amor de papel.
Sin perdón ni olvido,
asfixiado en tu frío sarcófago,
desgañítate hasta la ronquez,
hasta despejar la luna de sombras
y limpiar estas torpes gotas de lluvia que empañan mi memoria,
en la ausencia de tu brutal sonido sobre mi cuerpo
empotrado entre tus manos.
Aléjate despacio y silencioso
adversamente descosido de mis absurdas abstracciones,
camina sin mirar para atrás
con tu sombrero que alberga el mundo al revés,
tonto amor de papel.
Efímera
viernes, 26 de junio de 2009
Evocándote una vez más
Soy la oculta ostra en la profundidad,
los cabellos en las cuerdas de aquella tonta guitarra de cartón,
un correo debajo de la puerta sin aparecer,
las llamadas sin marcar,
un caracol de papel,
unos senos sin tocar,
una pintura en la pared,
un libro sin terminar de leer,
las lágrimas que ya no secarás.
Soy el silencio de tus pensamientos,
las preguntas sin responder,
un pasado sin terminar de eyacular.
Háblame cuanto quieras,
sabes que te ignoraré;
pero hay días en los que acaricio tu sombra,
y aún no sé por qué.
Mi extraño cuerpo desnudo se pone tu gorra,
y aún recuerdo las fotos que me tomaste cuando lloraba
mientras tú cruelmente masturbabas tu corazón,
escucho las canciones que me regalaste deshojando tu soledad,
y el eco de tus palabras cuando me decías: “yo aún te quiero”
y no era verdad.
Un día te dije: “yo aún te espero”
y tampoco era cierto.
Nada era real.
los cabellos en las cuerdas de aquella tonta guitarra de cartón,
un correo debajo de la puerta sin aparecer,
las llamadas sin marcar,
un caracol de papel,
unos senos sin tocar,
una pintura en la pared,
un libro sin terminar de leer,
las lágrimas que ya no secarás.
Soy el silencio de tus pensamientos,
las preguntas sin responder,
un pasado sin terminar de eyacular.
Háblame cuanto quieras,
sabes que te ignoraré;
pero hay días en los que acaricio tu sombra,
y aún no sé por qué.
Mi extraño cuerpo desnudo se pone tu gorra,
y aún recuerdo las fotos que me tomaste cuando lloraba
mientras tú cruelmente masturbabas tu corazón,
escucho las canciones que me regalaste deshojando tu soledad,
y el eco de tus palabras cuando me decías: “yo aún te quiero”
y no era verdad.
Un día te dije: “yo aún te espero”
y tampoco era cierto.
Nada era real.
miércoles, 10 de junio de 2009
La chica de ayer
Es raro estar sin ti.
No hay lágrimas con olor a tierra mojada,
largas conversaciones encarceladas en lunas polarizadas,
ni abrazos de despedidas sin final.
Ya no te hablo,
nunca más lo haré.
Solo escribo estas tontas líneas
extrañándote en la pared.
No hay lágrimas con olor a tierra mojada,
largas conversaciones encarceladas en lunas polarizadas,
ni abrazos de despedidas sin final.
Ya no te hablo,
nunca más lo haré.
Solo escribo estas tontas líneas
extrañándote en la pared.
martes, 2 de diciembre de 2008
Momento Efímero
La niña del columpio
Soy la niña que se mece en el columpio
la que rasga con la mirada
el horizonte de tu sonrisa;
calladamente,
brillando en la oscuridad traviesa, tierna y lasciva
Plumas extraviadas en la sombra
oscuro deseo que me masturba,
mentiras vanamente naufragadas;
ahogado en tu propio océano,
así asfixiado me buscas,
entre tu razón indolente y mi sabia ternura,
inútilmente te mojas sin lavarte,
inútilmente discutes sin desnudarte,
mientras yo te espero en el mismo rincón,
mariposa moribunda en tu pecho,
entre la lluvia y los arbustos que crujen diciendo no te vayas.
la que rasga con la mirada
el horizonte de tu sonrisa;
calladamente,
brillando en la oscuridad traviesa, tierna y lasciva
Plumas extraviadas en la sombra
oscuro deseo que me masturba,
mentiras vanamente naufragadas;
ahogado en tu propio océano,
así asfixiado me buscas,
entre tu razón indolente y mi sabia ternura,
inútilmente te mojas sin lavarte,
inútilmente discutes sin desnudarte,
mientras yo te espero en el mismo rincón,
mariposa moribunda en tu pecho,
entre la lluvia y los arbustos que crujen diciendo no te vayas.
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