sábado, 7 de agosto de 2010

Antojo

Quiero morder las sórdidas esquinas,
el ansioso cuello de un amante imberbe,
tropezarme con las adversas dudas de la aurora boreal
y retozar en un impúdico suburbio de la ciudad.

No me interesa volar como mariposa traviesa e ir de flor en flor
o ser como tigresa en celo y rugir de amor.
Solo quiero atravesar la oscura noche hasta llegar a existir
y brillar en los ojos de un rostro infantil.

No me importa ir o venir
llorar, reír
brincar, cantar
copular o morir
cruzar las caóticas calles coronada por rayos fugaces
y dejar mis efímeras huellas en un pasado sin peaje.
Galopar como cebra sin hebra,
probar el lomo de un peculiar potro extraviado
y aparearme en un ritual sobrenatural
que me haga bramar hasta olvidar

Efímera

miércoles, 4 de agosto de 2010

Tonto amor de papel

En esta necedad por vivir al filo del abismo
entre el marasmo y la desesperación,
tus pasos ya no cortan el viento
despeinando mis más insignificantes anhelos.
Solo queda el vacío eco de un orgasmo ahogado,
un origami sin doblez,
tonto amor de papel.

Sin perdón ni olvido,
asfixiado en tu frío sarcófago,
desgañítate hasta la ronquez,
hasta despejar la luna de sombras
y limpiar estas torpes gotas de lluvia que empañan mi memoria,
en la ausencia de tu brutal sonido sobre mi cuerpo
empotrado entre tus manos.

Aléjate despacio y silencioso
adversamente descosido de mis absurdas abstracciones,
camina sin mirar para atrás
con tu sombrero que alberga el mundo al revés,
tonto amor de papel.

Efímera